Escribiendo el currículum

«¿Qué hay que hacer?
Presentar una instancia
y adjuntar el currículum.

Sea cual fuere el tiempo de una vida
el currículum debe ser breve.

Se ruega ser conciso y seleccionar los datos,
convertir paisajes en direcciones
y recuerdos confusos en fechas concretas.

De todos los amores basta con el conyugal,
los hijos: sólo los nacidos.

Importa quién te conoce, no a quiénes conozcas.
Viajes, sólo al extranjero.
Militancia en qué, pero no por qué.
Condecoraciones sin mencionar a qué méritos.

Escribe como si jamás hubieras dialogado contigo mismo
y hubieras impuesto entre tú y tú la debida distancia.

Deja en blanco perros, gatos y pájaros,
bagatelas cargadas de recuerdos, amigos y sueños.

Importa el precio, no el valor.
Interesa el título, no el contenido.
El número del calzado, no hacia dónde va
quien se supone que eres.
Adjuntar una fotografía con la oreja visible:
lo que cuenta es su forma, no lo que oye.
¿Qué oye?
El fragor de las trituradoras de papel».

«Escribiendo el currículum» de Wislawa Szymborska

Anuncios

LA AGENDA

Hoy voy a hablar de un elemento fundamental que muchas veces olvidamos a la hora de comenzar en la búsqueda de empleo y esa es la AGENDA.

Una vez que nos decidimos a iniciar el arduo camino hacia la búsqueda de un empleo, resulta de especial interés llevar un control de las empresas hacia las que postulamos, el modelo de CV enviado, si hemos enviado alguna carta de presentación o recomendación, etc.

En ella deberéis apuntar las ofertas a las que postulais cada dia, así como el nombre de la empresa y el teléfono de contacto, para en el caso de que decidiesen contactar con vosotr@s, no os pille desprevenidos.

A algun@ le habrá pasado, que ha sonado el movil estando en la calle y resultó ser un técnico de selección de una empresa en la que apenas ni recordábamos haber dejado nuestro Currículum.

También nos puede ocurrir que dejemos cientos de Currículums en internet y al recibir la llamada de una empresa para concertar una entrevista, no recordásemos qué empresa era o para qué puesto.

Estas situaciones dan una sensación de falta de interés hacia el posible empleador, y disminuye nuestras opciones de empleabilidad.

Para evitar ese tipo de imprevistos, es fundamental llevar un control y un seguimiento de las ofertas a las que postulamos cada día. Y el instrumento que nos va a permitir llevarlo a cabo será nuestra maravillosa AGENDA.